"Para que en ningún tiempo y en ningún lugar haya un niño que se sienta distinto". José Moyá Trilla. Neurólogo Infantil. Creador del método CEMEDETE

jueves, 13 de octubre de 2011

JUEGOS QUE ESTIMULAN EL ARRASTRADO Y EL GATEO

La vida de un gateador puede ser muy divertida, tanto para el niño como para los padres.

Muchas veces encuentro niños que no quieren estar en el suelo. Los padres entonces te comentan "Es él, él es el que quiere ponerse de pie", "No quiere estar en el suelo, cada vez que lo pongo llora", "Es que quiere andar"...

Lo que debemos preguntarnos entonces es  ¿Y por qué?

Es posible que el niño no esté encontrando el suelo lo suficientemente estimulante y divertido.
Posiblemente los adultos y niños de su alrededor nunca "bajen" a su nivel para establecer un espacio coloquial, de comunicación, de juego y entonces sea el pequeño el que, para poder encontrarse con ellos, deba "subir" al nivel de los mayores.

¿Qué pasaría si nos ponemos todos a jugar en el suelo? Si en el salón, o donde acostumbramos a estar en familia, adecuamos un espacio atrayente, estimulante, divertido y nosotros empezamos a jugar allí y hacer nuestro espacio coloquial-familiar en este lugar...¿No querría estar en el suelo?

Vamos a intentarlo, vamos a hacerlo ameno y con una carga emocional y de comunicación válida. Una vez que aprenda a estar allí jugando, que consiga arrastrarse y gatear, ya no habrá quien lo pare y se divertirá tanto moviéndose por toda la casa, investigando nuevos horizontes....por debajo de la silla, por detrás de la mesa, por encima de los almohadones.....disfrutará con su propio cuerpo, poniéndose a prueba constantemente y superándose día a día...es tan reconfortante, y sube tanto su autoestima, que ¡sería una pena no darles esa oportunidad.

Además de ser buenísimo para su desarrollo tanto físico, como biológico, como psicológico, tú te divertirás mucho y ¡es muy barato!

Vamos a ver algunas ideas:


Coge una caja grande de cartón, de las que hay en cualquier supermercado (si la pides a algún empleado, con gusto te la darán), cuanto más grande mejor, y sólo con abrirla por los lados para que quede como una cueva, un túnel. Que  vea como pasas tú, como apareces y desapareces, desde el otro lado le haces cu-cu, vuelves hacia él....







La caja puede convertirse en tren, puedes meterlo dentro y empujar o estirar de ella, puedes decorarlo, que él te ayude, podéis hacer el ruidito del tren, cantar el chucuchu...atarle un cordel y meterle cosas para que él mismo la estire o la empuje...





La caja puede convertirse en una casa si le haces unas ventanitas y una puerta de entrada, no hace falta ser ningún artista, ellos sólo quieren ver que estás con ellos y para ellos. Se convertirá en su escondite preferido, cerrará y abrirá las puertas y ventanas, jugará a aparecer y desaparecer, todo lo que encuentre se lo llevará a su refugio....Todo se convierte así en movimiento...en ilusión, imaginación...



O simplemente déjale una caja (o varias) y a ver qué es lo que hace con ella, seguro que aprendes un  montón de cosas que nunca antes se te habían ocurrido.... ¡Poned a volar la imaginación!





Puedes llenar una funda nórdica con globos o almohadones y jugar a pasar sobre ella, nadando, como un cocodrilo. Es muy divertido, a veces explotan...¡Uy, que susto!





Con telas, "alfombra" infantil, piezas encajables, cajas...puedes hacer túneles. Puedes aprovechar las sillas y mesas para darles forma y de paso evitar que se hagan daño  al pasar por debajo de las mismas.


Con cojines del sofá, o de la cama, con los almohadones, con algún colchón que no se usa puedes montar un tapiz blando y jugar a revolcaros por él sin miedo a los golpes, una vez sepa subir y bajar, le encantará. También podéis hacer una gincana, un camino, un puente, etc. y estimularle para que lleve sus juguetes de un sitio para otro.

Estas son sólo unas pocas ideas para ayudar a tu hijo, desde casa, a desarrollar su psicomotricidad.
 
Un buen desarrollo psicomotriz  es muy importante para evitar muchos  de los problemas relacionados con la primera infancia y el fracaso escolar: dificultades con la lectoescritura, problemas de ritmo y control, problemas de visión, problemas de comunicación, de atención, de relación….



1 comentario:

  1. Interesantísimo. Muchas gracias.
    Si me permite, aporto otro punto de vista: prácticas (paternas) que dificultan que nuestros hijos gateen.

    http://jugandoenfamilia.blogspot.com.es/2012/02/el-gateo-como-no-impedirlo.html



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